sábado, 5 de diciembre de 2009

ARQUITECTURA
















La arquitectura barroca es aquella fase de la historia de la arquitectura europea que vino precedida del Renacimiento y del Manierismo; se generó en Roma durante el siglo XVII y se extendió hasta mediados del siglo XVIII por los Estados absolutistas europeos.
El término Barroco, derivado del portugués "barroco", "perla de forma irregular", se utilizó en un primer momento de forma despectiva para indicar la falta de regularidad y orden del nuevo estilo. La característica principal de la arquitectura barroca fue la utilización de composiciones basadas en líneas curvas, elipses y espirales, así como figuras policéntricas complejas compuestas de motivos que se intersecaban unos con otros. La arquitectura se valió de la pintura, la escultura y los estucados para crear conjuntos artísticos teatrales y exuberantes que sirviesen para ensalzar a los monarcas que los habían encargado.
En algunos países europeos como Francia e Inglaterra y en otras regiones de la Europa septentrional se produjo un movimiento más racionalista derivado directamente del Renacimiento que se denominó Clasicismo barroco.





Ya en el siglo XVI, Miguel Ángel Buonarroti había anunciado el Barroco de una forma colosal y masiva en la cúpula de la Basílica de San Pedro de Roma, así como las alteraciones en las proporciones y las tensiones de los órdenes clásicos expresados en la escalera de acceso a la Biblioteca Laurenciana de Florencia, del mismo autor, y la enorme cornisa añadida al Palacio Farnese. Estas intervenciones habían suscitado diversos comentarios en su época por su alteración dramática de las proporciones clásicas canónicas. No obstante, en otras obras Miguel Ángel había cedido a la influencia manierista, por lo que fue sólo tras el fin del Manierismo cuando se redescubrió a Miguel Ángel como el padre del Barroco.
El nuevo estilo se desarrolló en Roma, y alcanzó su momento álgido entre 1630 y 1670; a partir de entonces el Barroco se extendió por el resto de Italia y de Europa, mientras que en el siglo XVIII Roma volvió de nuevo al Clasicismo siguiendo el ejemplo de París.










CARACTERISTICAS











Arquitecturas cargadas de detalles y complejas.





No reniega de las formas clásicas (columnas, arcos, frontones, frisos), pero las transforma de manera fantasiosa.





A veces el edificio llega a ser como una gran escultura.





Los entablamentos adoptan la curva y los frontones se parten y adoptan curvas, contracurvas y espirales.
Se adopta la elíptica, la forma oval y otras formas (como la de abeja de Borromini).





Las paredes son cóncavas y convexas, es decir siempre onduladas. Se llega al abandono de líneas rectas y superficies planas.
Se adopta un nuevo tipo de planta que ofrece planos oblicuos para dar sensación de movimiento (espacios dinámicos), en la más estática de las artes.





Gusta de representar o sugerir el infinito (un camino que se pierde, una bóveda celeste, un juego de espejos que altere y haga irreconocibles las perspectivas).





Éxito del orden gigante, con columnas que abarcan 2 o 3 pisos. No faltan los campanarios, solos o en pareja, muy decorados.
Se utilizan efectos de luz, juegos de perspectiva. Da importancia a la luz y efectos luminosos, a través del claroscuro.





Búsqueda de la sorpresa. Gusto por lo dramático, escenográfico y teatral.
Gran riqueza decorativa y exuberancia formal tanto en los espacios interiores como al exterior, aunque más sobrio.





Amor desenfrenado por lo curvilíneo y el triunfo de la columna salomónica.





Arcos y frontones mixtilíneos, ventanas ovaladas.





El arco descansa sobre la columna por medio de un entablamento (al modo romano), o descansa directamente sobre el capitel (modo bizantino). Ambos modos fueron empleados en el Renacimiento.





Se utilizan grandes cartelas.
La creación de nuevas tipologías para edificios concretos. Las obras son: palacios, religiosas, urbanísticas, grandes jardines y galerías (que luego daría lugar a las galerías de arte).

martes, 1 de diciembre de 2009


COMIDA


La noción de salsa se amplia, se trata del calda de cocción de un guisado, más o menos enriquecido con especias y aromas, y ligado, ya sea con pan, harina, yemas o por simple reducción.
Aparece una nueva técnica de ligazón: el roux.
surgen los fondos, a los cuales llamaban jugos o coulis.
Nace una moda de purés, mousses. Son considerados alimentos de mujeres coquetas (rechazo a la masticación).
Paralelamente el servicio evoluciona y se vuelve más sofisticado.
El servicio se da en tres tiempos.
Hacia finales del siglo XVII se funda “ el arte del vivir a la francesa”.
El arte del servicio a la francesa conoce su mayor refinamiento en la corte de Versalles. Bajo Luís XIV y durante el reinado de Luís XV.
Servicio a la francesa: 3 tiempos; multitud de platos en la mesa Parte libre vagabundeo. Sin embargo, el acceso a todos los platos no siempre es directo.
Se advierte sitios privilegiados. Si uno se sienta en el centro de la mesa, puede acceder solo. Los lugares de los extremos deben adular a los centrales para acceder a unos platillos; deben reconocer su poder o autoridad o conformarse solo con los platillos de los extremos.
Los sirvientes quedan excluidos de la mesa ya que aparecen como aguafiestas.
Lo más espectacular de las comidas del siglo XVIII son las colaciones (comidas compuestas por platos dulces servidos al final de la tarde ya sea salón o jardín) y ambigú (cenas que se ofrecen al declinar el día).
El termino restaurant. En esta época abarca una especie de caldo, llamado caldo restaurante porque se supone que restaura a quien lo bebe.
La utilización de la palabra para designar un establecimiento se remonta alrededor de 1756.
Boulanger, (champ de Oiseaux) abre en Poulies (actualmente calle Louvree) un cafetin donde se sirve restaurantes.
En 1674 un siciliano ; Francesco Capelli (Procopio) abrió el primer café de París con el nombre se Procope.
Hasta entonces las mujeres estaban mas o menos encerradas en sus hogares y no eran admitidas en ningún lugar, hasta el café de Procopio.
Además de café, te chocolate (bebidas de moda) se sirven pasteles, helados, sorbetes y confituras.
Una buena idea de Procopio fue pegar carteles con las noticias del día en su establecimiento. Así, rápidamente, los cafés se convirtieron en lugares de información, discusión y propagación de rumores.
Tanto éxito tuvieron los cafés que para 1721 se cuenta son 3000 en París y más de 2000 hacia finales del siglo.
El Procope se convierte en el primer café literario. Allí se reunieron Voltaire, Diderot, Buffón, Montesquieu, Rousseau, Marmontel. En esos cafés se revisa el mundo y nacen ideas revolucionarias hasta el punto de que Montesquieu escribe en 1721: si yo fuera soberano de este país, cerraría los cafés; porque quienes los frecuentan se calientan la cabeza. Sería mejor verlos emborracharse. Allí se hacen daño ellos mismos, mientras que la embriagues que les produce el café, los hace peligrosos para el futuro.

LA CULTURA DEL BARROCO



Alta nobleza. La grandiosidad decorativa exalta el poder y la riqueza de los reyes y de los nobles.
El Barroco reaccionó frente a la rigidez de las reglas y se convirtió en un arte abierto, libre, que buscaba lo grandioso y lo dinámico. El Barroco, a la vez que fomentaba el interés por el hombre y la naturaleza, exaltaba el absolutismo real y el sentido victorioso y propagandístico de la Contrarreforma católica. La expresión artística estaba en consonancia con el desarrollo de la sociedad. La cultura tendió a encontrar razones justificativas del poder absoluto de los monarcas y a presentar siempre la monarquía en un contexto de «sublime emergencia» sobre el resto de la sociedad.
Las luchas religiosas y el enfrentamiento entre reformados y católicos tuvo grandes repercusiones en el arte y la cultura. En el campo católico, el arte sirvió para realzar la figura de la Virgen y de los santos, produciendo retablos e imaginería de gran valor.
La arquitectura se caracterizó por el movimiento, el claroscuro y la grandiosidad. Grandes arquitectos italianos fueron Bernini, Borromini y, algo más tarde, Juvara.
En la escultura triunfó el afán de movimiento y se dio preferencia a los gestos exaltados y la teatralidad. Destacaron Bernini, en Italia, y Gregorio Fernández, Martínez Montañés y Alonso Cano, en España.
La pintura se caracterizó por el naturalismo, la fuerte expresividad y el claroscuro. Destacaron Caravaggio, Rembrandt, Murillo y Velázquez.
En la literatura se asiste al desarrollo del tema religioso a través de la mística, en el siglo XVI, con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, y de los autos sacramentales, en el siglo XVII, con Calderón de la Barca.
En el pensamiento surgió el racionalismo con Descartes y se inició la ciencia moderna, basada en la experiencia y la inducción. La filosofía empirista fue desarrollada por un grupo de filósofos ingleses a cuya cabeza estuvo Bacon.

PANORAMA HISTORICO GENERAL


MUSICA EN EL BARROCO





El periodo del Barroco abarca el s. XVII y 1º mitad del s. XVIII. En él aparecerán nuevas formas musicales. Las melodías se complican y los instrumentos adquieren autonomía total convirtiéndose en los verdaderos protagonistas de las obras. El ritmo es muy marcado y el movimiento de la obra es uno de los elementos importantes.
Comienza a diferenciarse plenamente la Música vocal de la instrumentada, no pudiendo intercambiar los diversos tipos de Música, de manera que la música instrumental no podía ser interpretada por voces y al contrario.
En esta época, una de las más brillantes de la Historia, se creó la orquesta, lo que obligó a que se crearan formas puramente instrumentales y donde la diversidad de timbres, dieron una nueva visión formal he instrumental.
Aparece el solista como elemento dialogante de la orquesta. Todos estos acontecimientos tuvieron su asentamiento definitivo en este periodo, lo que obligó a los compositores a concretar estilos y formas.
Características
1. - Independencia entre las Música vocal e instrumental
2.- Esplendor de la Música escénica: Ópera
3.- Aparición de la orquesta y perfeccionamiento de los grupos de cámara
4.- Supremacía de la Música profana sobre la Música religiosa
5.- El compositor practica todos o casi todos los géneros de la época
La Música Religiosa
La Música religiosa estaba plenamente identificada con la Música escénica del s. XVII, con la diferencia de que en los templos no se permitía la escenografía. Las formas musicales religiosas adoptaron nombres distintos a las formas profanas, aunque las diferencias de su estructura no fueran tan grandes. Arenque se siguieron practicando las formas religiosas del periodo anterior, surgieron otras obras nuevas.
Formas Musicales Religiosas
1.- El oratorio- Forma musical semejante a la ópera, pero con argumento religioso, en la que los personajes no actúan, sino que solamente cantan una historia. Los 1º textos fueron bíblicos y en latín, posteriormente fueron textos religiosos, de carácter educativo y escritos en italiano
2.- La cantata- Existen dos tipos de cantatas: la religiosa y la profana. La diferencia esta en el texto que uno es religioso y otro no.
Música Profana
Introducción
La ópera nació en Florencia pero logró su máximo esplendor en Nápoles, donde encontró forma definitiva el llamado “belcanto”.
Su máximo representante fue Claudio Monteverde.
Hoy entendemos por ópera una representación escénica de carácter lírico - gramática (Músico Teatral), donde alternan recitativos, arias, intervenciones orquestales…
En el Barroco se admiraron todos los instrumentos aunque la Música exclusivamente instrumental no se desarrolló en el campo religioso, esto no impidió que en loas obras religiosas los instrumentos tuvieran su importancia.
Formas Instrumentales
1.- Preludio- Composición instrumental, que precede a otra forma. En el Barroco han dejado a la fuga.
2.- Tocata- Forma instrumental y de carácter virtuosita creada para instrumentos de teclas. Normalmente le sucedía una fuga
3.- Concierto grosso- Forma instrumental dividida generalmente en 4 movimientos se caracteriza por que el grueso de la orquesta dialoga con un grupo reducido de instrumentistas.
4.- Suite- Reunión de varias piezas instrumentales e independientes entre si, interpretándose una a continuación de otra.
Autores
1.- Joan Sebastián ABC - 1685 - 1750
2.- Jorge Federico Haendel - 1685 - 1759
3.- Claudio Monteverdi - 1567 - 1643
4.- Antonio Vivaldi - 1678 - 1741
5.- Juan Bautista Comes - 1688 - 1763
6.- Juan Cabanillas - 1644 - 1712




PINTURA EN EL BARROCO
















Pintura
El pintor barroco plasma la realidad tal y como la vez, con sus límites imprecisos, sus formas que salen y entran, los objetos de primer plano intrascendentes, los escorzos y las posturas violentas, y las composiciones diagonales que dan a la obra gran dinamismo.
Se acude a los temas religiosos, escenas de santos, mitológicos, el retrato, tanto el individual como el de grupo, y surge como tema nuevo el bodegón.
No se entiende la pintura barroca sin hacer referencia a dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo. El tenebrismo consiste en el choque violento de la luz contra la sombra. El fondo queda en penumbra, o desaparece, mientras que la escena queda en primer plano. El eclecticismo trata de salvar el gusto clásico dentro de la nueva norma. Se trata de una estética decorativa efectista y teatral.

MAS SOBRE EL BARROCO




El arte será el vehículo de propaganda tanto de la Iglesia de la Contrarreforma, como de los Estados absolutistas o de la burguesía protestante.
En el barroco la figura humana se alza como objeto decisivo del arte, pero no en su forma idealizada, sino en cualquier aspecto, ya sea este bello o feo, sublime o cotidiano.
En el barroco podemos distinguir tres períodos: temprano o primitivo, de 1580 a 1630, pleno, de 1630 a 1680, y tardío o rococó, de 1680 a 1750.
Arquitectura
En el barroco la arquitectura va frecuentemente unida al urbanismo. La ciudad se vuelve escenográfica. El palacio es el típico edificio de vivienda urbana para las familias poderosas. El hotel es un tipo de vivienda unifamiliar exenta y rodeada de jardines, burguesa. El templo es el lugar del sermón y la eucaristía. Se trata de un sitio de representación teatral.
Italia
En Roma trabajan los más grandes arquitectos del Barroco. En el período de transición se distingue a Carlo Maderna: Santa María de la Victoria, y Giacomo della Porta: la fachada del Gesú.
En el barroco pleno: Gian Lorenzo Bernini, es uno de los formuladores del lenguaje barroco: la columnata de San Pedro del Vaticano, y el baldaquino donde sitúan las columnas salomónicas. Utiliza multitud de puntos de vista, la planta central. Construye San Andrés del Quirinal. Francesco Borromini rompe todas las reglas del clasicismo. Concibe toda la obra como una gran escultura, ondula los entablamentos y las cornisas, e inventa nuevas formas para los capiteles: San Ivo, La sapiencia. Guarino Guarini, trabaja en Turín: San Lorenzo y la capilla del Santo Sudario.
En el siglo XVIII el barroco evoluciona en dos direcciones. Por un lado existe un retorno a la simplicidad del siglo XVI, y por otro hacia la exuberancia decorativa del rococó. Bernardo Vittone, iglesia de las Clarisas de Bra. Ferdinando Fuga, en Nápoles, de estilo rococó, factoría de porcelana de Capodimonte. Fillippo Juvara: palacio Madama, en Turín.
Francia
Surge un arte majestuoso al servicio del Estado. Los grandes palacios suelen tener un gran cuerpo alargado y dos alas hacia el jardín. Las cubiertas son de estilo francés, que forman grandes cuerpos prismáticos, muy altos, en los que se abren buhardillas.
Jacques Lemercier es el arquitecto francés más representativo: iglesia de la Sorbona, y el palacio de Richelieu. François Mansart, inventor de las guardillas: mansión Laffitte. Pero destacaron dos proyectos reales monumentales, el Louvre, Claude Perrault, y Versalles, Louis le Vau y Charles le Brun.
En el siglo XVIII se abandona la severidad y estalla la exuberancia decorativa del rococó. Germain Boffrand: decoración del hotel Soubisse.
España
En España el barroco se beneficia del mecenazgo del clero y la nobleza. Es el arte de la Contrarreforma, por lo que predominarán los edificios religiosos.
Se crean ahora las grandes plazas mayores, rectangulares y asoportaladas, se amplían las viejas ciudades y se construyen otras nuevas, principalmente en América. A imitación de Versalles se construyen en España los reales sitios, sobre todo Aranjuez.
Destacan, Alonso Carbonell: El Buen Retiro, Juan Gómez de Mora: plaza Mayor, la cárcel de la Corte y Alonso Cano, fachada de la catedral de Granada.
En el siglo XVIII se desarrolla el estilo churrigueresco. Se trata de un estilo muy decorativo, sobre todo en el exterior. José Benito de Churriguera es el auténtico creador del estilo: San Cayetano, Santo Tomás, y la ciudad de Nuevo Baztán, Joaquín de Churriguera: colegio de Calatrava enSalamanca y Alberto de Churriguera: plaza Mayor de Salamanca. Pedro de Ribera, puente de Toledo. Narciso Tomé: transparente de la catedral de Toledo, y Fernando de Casas Novoa, la fachada del Obradoiro en Compostela.
Los dos grandes proyectos de la Corte borbónica son la granja de San Ildefonso, Teodoro Ardemáns, y Aranjuez, Santiago Bonavía. Se construyó el Palacio Real, Fillippo Juvara y Giovanni Battista Sacchetti.

BARROCO EN MEXICO












El barroco novohispano es un movimiento artístico que apareció en lo que hoy es México a finales del siglo XVI, aproximadamente, y que se preservó hasta mediados del siglo XVIII. Proveniente de la palabra portuguesa barrueco que significa impuro, abigarrado, extravagante, osado, el ejemplo más impactante del arte barroco novohispano se encuentra en la arquitectura religiosa, donde los artesanos indígenas le dieron un carácter único. Destacan la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México con su Altar de los Reyes, la iglesia de Santa María Tonantzintla en el Estado de Puebla, el convento jesuita de Tepotzotlán en el Estado de México, la Capilla del Rosario en la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Puebla, el convento y el templo de Santo Domingo de Guzmán de Oaxaca, y la iglesia de Santa Prisca en Taxco, Estado de Guerrero. Sin embargo, son también barrocas la poesía y el teatro de, respectivamente, los novohispanos Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón.
El ethos barroco sacudió en México las formas y proporciones clásicas para contribuir a forjar así una identidad mexicana. El barroco novohispano es el redescubrimiento y la refundación de la herencia española, a partir del siglo XVII. El estilo barroco representa una experiencia de sobrevivencia cultural por parte de los indígenas, enriqueciéndola y transformándola. México y el barroco comparten su historia, con la llegada de la civilización ibérico-europea y el mestizaje cultural.
La población marginal de las ciudades novohispanas, abrumadoramente indígena, emprendió, hacia el siglo XVII, la construcción de una nueva identidad (ante el fracaso de la tentativa de imponer pura y simplemente la cultura europea a través de la evangelización). Fueron sobre todo los indígenas avecindados en las ciudades quienes, aprovechando su otredad, pudieron reconstruir las formas venidas de Europa. Los indígenas habían visto derrumbarse su cosmovisión ancestral y se vieron obligados a transformar su identidad, adoptando las formas y técnicas de los conquistadores pero con un contenido propio. Como resultado, transformaron también la forma de ver el mundo de los criollos y mestizos novohispanos, forjadores todos ellos de la actual sociedad mexicana.

BARROCO

La decadencia política y militar

El siglo XVII fue para España un período de grave crisis política, militar, económica y social que terminó por convertir el Imperio Español en una potencia de segundo rango dentro de Europa. Los llamados Austrias menores -Felipe III, Felipe IV y Carlos II- dejaron el gobierno de la nación en manos de ministros de confianza o validos entre los que destacaron el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares.
En política exterior, el duque de Lerma, valido de Felipe III, adoptó una política pacifista y logró acabar con todos los conflictos heredados del reinado de Felipe II. Por el contrario, el conde-duque de Olivares, valido de Felipe VI, incolucró de lleno a España en la guerra de los Treinta Años, en la que España sufrió graves derrotas militares.
Durante la segunda mitad del siglo, Francia aprovechó la debilidad militar española y ejerció una continua presión expansionista sobre los territorios europeos regidos por Carlos II. Como consecuencia de esta presión, la Corona española perdió buena parte de sus posesiones en Europa, de modo que a principios del siglo XVIII el Imperio español en Europa estaba totalmente liquidado.
En política interior, la crisis no fue menos importante. El duque de Lerma procedió a la expulsión de los moriscos (1609), con lo que se arruinaron las tierras de regadío del litoral levantino, y permitió la generalización de la corrupción administrativa. Posteriormente, la política centralista del conde-duque de Olivares provocó numerosas sublevaciones en Cataluña, Portugal, Andaluncia, Nápoles y Sicilia. La rebelión catalana fue sofocada el año 1652, mientras que la sublevación portuguesa desembocó en la independencia de ese país (1668).
La crisis social y económica
En el siglo XVII, España sufrió una grave crisis demográfica, consecuencia de la expulsión de casi 300.000 moriscos y de la mortalidad provocada por las continuas guerras, el hambre y la peste.
La sociedad española del siglo XVII era una sociedad escindida: la nobleza y el clero conservaron tierras y privilegios, mientras que los campesinos sufrieron en todo su rigor la crisis económica. La miseria en el campo arrastró a muchos campesinos hacia las ciudades, donde esperaban mejorar su calidad de vida; pero en las ciudades se vieron abarcados al ejercicio de la mendicidad cuando no directamente a la delincuencia.
Por otra parte, la jerarquización y el conservadurismo social dificultaban el paso de un estamento a otro y sólo algunos burgueses lograron acceder a la nobleza. La única posibilidad que se ofrecía al estado llano para obtener los beneficios que la sociedad estamental concedía a los estamentos privilegiados era pasar a engrosar las filas del clero. Este hecho, unido al clima de fervor religioso, trajo como consecuencia que durante el siglo XVII se duplicara el número de eclesiásticos en España.

El contexto cultural del Barroco

La fundamentación del racionalismo
El pensamiento racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas: Descartes, Leibniz, Spinoza... Todos ellos relegaron la posibilidad de un saber revelado y defendieron que la razón es la principal fuente de conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.
Quienes más influyeron en el pensamiento posterior fueron el físico italiano Galileo Galilei y el matemático francés René Descartes.
Galileo Galilei fue uno de los fundadores del método experimental. A partir de sus observaciones, enunció las leyes de caída de los cuerpos y refrendó la teoría heliocéntrica de Copérnico. Debido a sus conclusiones, Galileo fue sometido a un humillante proceso inquisitorial, en el que se le obligó a abjurar de sus argumentos sobre el desplazamiento de la Tierra alrededor del Sol.
René Descartes fundamentó el racionalismo filosófico y científico. Partiendo de la crítica de los sentidos como forma de conocimiento ha de
fundamentarse en la intuición de principios incuestionables; desde ese momento, la razón elabora construcciones cada vez más abstractas, siguiendo un método deductivo.
En España, la influencia del racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registra una actitud de escepticismo hacia la naturaleza humana, escepticismo que conduce a una visión pesimista del mundo radicalmente opuesta al optimismo renacentista. Un buen ejemplo de esta actitud lo encontramos en Baltasar Gracián, para quien las únicas armas de que se dispone para combatir el estado de crisis y ruina de la sociedad son el individualismo y la desconfianza hacia los demás.
Un arte teatral

El barroco artístico contrasta abiertamente con el ideal de armonía, proporción y medida que propugnó el Renacimiento. Las principales características del arte barroco son:
Dinamismo. El artista barroco desea crear sensación constante de movimiento. Frente al predominio de las líneas rectas en el arte renacentista, el Barroco se vale, sobre todo, de la línea curva.
Teatralidad. El artista intenta conmocionar emotivamente al espectador y para ello recurre a procedimientos hiperrealistas. Esta intencionalidad se aprecia, por ejemplo, en la representación de Cristos yacentes y en toda la imaginería sacra.
Decorativismo y suntuosidad. El artista del Barroco atiende por igual a lo esencial y a lo accidental. De ahí su minuciosidad en la composición de pequeños detalles y su gusto por la ornamentación.
Contraste. El artista barroco se manifiesta contrario al equilibrio y a la uniformidad renacentistas. Su ideal es acoger en una misma composición visiones distintas, y hasta antagónicas, de un mismo tema. En los cuadros de asunto mitológico, por ejemplo, los dioses aparecen mezclados con personajes del pueblo.

Literatura Barroca

El ideal artístico del Barroco
Frente al clasicismo renacentista, el Barroco valoró la libertad absoluta para crear y distorsionar las formas, la condensación conceptual y la complejidad en la expresión. Todo ello tenía como finalidad asombrar o maravillar al lector.
Dos corrientes estilísticas ejemplifican estos caracteres: el conceptismo y el culteranismo. Ambas son, en realidad, dos facetas de estilo barroco que comparten un mismo propósito: crear complicación y artificio.
El conceptismo

El conceptismo incide, sobre todo, en el plano del pensamiento. Su teórico y difinidor fue Gracián, quien en Agudeza y arte de ingenio definió el concepto como "aquel acto del entendimiento, que exprime las correspondencias que se hallan entre los objetos". Para conseguir este fin, los autores conceptistas se valieron de recursos retóricos, tales como la paradoja, la paronomasia o la elipsis. También emplearon con frecuencia la dilogía, recurso que consiste en emplear un significante con dos posibles significados.
El culteranismo
El culteranismo, representado por Góngora, se preocupa, sobre todo, por la expresión. Sus caracteres más sobresalientes son la latinización del lenguaje y el empleo intensivo de metáforas e imágenes.
La latinización del lenguaje se logra fundamentalmente mediante el uso intensivo del hipérbaton y el gusto por incluir cultismos y neologismos, como, por ejemplo, fulgor, candor, armonía, palestra.
La metáfora es la base de la poesía culterana. El encadenamiento de metáforas o series de imágenes tiene el objetivo de huir de la realidad cotidiana para instalarnos en el universo artificial e idealizado de la poesía.
Barroco Literario en España
El siglo XVII y el auge de las premisas barrocas coincidieron en España con un brillante y fecundo período literario que dio en llamarse Siglo de Oro. Estéticamente, el barroco se caracterizó, en líneas generales, por la complicación de las formas y el predominio del ingenio y el arte sobre la armonía de la naturaleza, que constituía el ideal renacentista.
Entre los rasgos más significativos del barroco literario español resulta relevante la contraposición entre dos tendencias denominadas conceptismo y culteranismo, cuyos máximos representantes fueron, respectivamente, Francisco de Quevedo y Luis de Góngora. Los conceptistas se preocupaban esencialmente por la comprensión del pensamiento en mínimos términos conceptuales a través de contrastes, elipsis y otras y otras figuras literarias. Por el contrario, los culteranos buscaban la delectación de una minoría culta mediante el recurso a metáforas, giros e hipérboles, con modificación de las estructuras fraseológicas, en busca del máxismo preciosismo. Característica del barroco hispánico fue también la contraposición entre realismo e idealismo, que alcanzó su máxima expresión en la que estaría llamada a convertirse en una de las cumbres de la literatura universal, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (primera parte, 1605; segunda, 1615), de Miguel de Cervantes.
En toda la obra poética de la Góngora, figura destacada del culteranismo, se halló presente el brillante estilo que lo hizo famoso, cargado de neologismos y complicadas metáforas. Más sencillo en su primera etapa, a partir de los poemas mayores -Fábula de Polifemo y Galatea (1612) y Soledades (1613)- se acentuaron sus artificios y el carácter culto y minoritario de su poesía. Fue ensalzado por unos y ferozmente atacado por otros en su época. Entre los más sobresalientes seguidores de Góngora se cuentan Juan de Tassis y Peralta, conde de Villamediana, autor del poema mitológico La gloria de Niquea (1622), y Pedro Soto de Rojas.
Como el de Góngora, el estilo de Quevedo es estructuralmente complejo, aunque utilizó siempre un lenguaje llano y no vaciló en ocasiones en recurrir a un tono procaz y brutal. Los temas que lo inspiraron fueron muy variados: morales, satíricos, religiosos, de amor, etc., y en el desarrollo de todos ellos subyace una concepción angustiada de la condición humana, común a obras tales como la novela picaresca titulada La vida del Buscón, llamado don Pablos (1626), o la alegoría Sueños (1627).
En esta época se distinguió además una línea clasicista diferenciada en dos corrientes básicas: la escuela sevillana, en la que destacó Rodrigo Caro, y la escuela aragonesa, cuyos representantes de mayor entidad fueron los hermanos Bartolomé Leonardo y Lupercio Leonardo de Argensola, cultivadores de una lírica doctrinal y moralizante.
En el ámbito de la prosa narrativa del período barroco halló su marco la figura de Miguel de Cervantes Saavedra, autor también de poemas y comedias, que ha sido considerado unánimemente como la gran figura a lo largo de la gestación y la evolución de las letras españolas. En el Quijote, Cervantes creó el prototipo a partir del cual nacería al novela moderna. Concebida en principio para satirizar las novelas de caballerías, los dos protagonistas de la obra, don Quijote y Sancho, han perdurado como símbolos de dos visiones enfrentadas del mundo: la idealista y la realista.
Otras obras relevantes de Cervantes, siempre ensombrecidas por la universal dimensión del Quijote, fueron las Novelas ejemplares (1613) y Los trabajos de Persiles y Segismunda, novelapublicada póstumamente en 1617.
La novela picaresca, que arrancaba del Lazarillo, alcanzó un notable auge y sirvió para denunciar la pobreza y la injusticia social del gran imperio español. El Guzmán de Alfarache (1599-1604), de Mateo Alemán, se caracterizó tanto por su amarga sátira de la sociedad como por su hondo pesimismo. Paralelamente ofreció reflexiones moralizantes, elemento del que carecían las restantes novelas picarescas. Destacaron entre ellas es Buscón, de Quevedo; la Vida del escudero Marcos de Obregón (1618), de Vicente Espinel; y El libro de entretenimiento de la pícara Justina (1605), de Francisco López de Úbeda.
A las fórmulas teatrales que se ofrecían al público en el siglo XVI se impuso la que alrededor de 1590 fijó Lope de Vega, creador de la comedia española. Sus premisas se caracterizaron por el quebrantamiento de las tres reglas aristotélicas del teatro clásico (unidad de acción, tiempo y espacio), la división de la comedia en tres actos (en vez de cinco) y , en general, la liberalización de la estructura de la pieza dramática. Los ideales que se exaltaban eran el monárquico y el religioso, y los sentimientos más manifestados, el amor y el honor. De extraordinaria fecundidad, Lope fue el escritor español con el que más llegó a identificarse el pueblo. Entre las creaciones representadas con mayor profusión cabe citar Fuenteovejuna, Peribáñez o el comendador de Ocaña, El caballero de Olmedo y La dama boba. Como era de esperar, dado su éxito, tuvo gran número de seguidores.
La otra gran figura del drama del Siglo de Oro fue Pedro Calderón de la Barca, quien comenzó siguiendo de cerca el modelo de la comedia de Lope, pero en su madurez, aunque sin modificarlo sustancialmente, aportó ciertos rasgos personales. Su obra se caracterizó por el enfoque más meditado de los asuntos, la preferencia por lo ideológico o simbólico y la construcción más rígida de las piezas teatrales. En la técnica escénica alcanzó un virtuosismo notable. Los dos grupos más importantes de la producción calderoniana son las comedias de enredo y los dramas, históricos, filosóficos y religiosos, entre los que destacaron La vida es sueño, El alcalde de Zalamea y El mágico prodigioso.

HISTORIA Y SOCIEDAD


A lo largo del siglo XV el sistema feudal es sustituido por una monarquía fuerte, la de los Reyes Católicos, caracterizada por el sometimiento de la nobleza, la unión territorial de Castilla y Aragón y la expansión hacia el exterior con la conquista de América. En el siglo XVI, Carlos I y Felipe II culminan la política iniciada por los Reyes Católicos, haciendo de España la primera potencia europea.
Durante estos dos siglos la nobleza rural y guerrera se jerarquiza y se transforma en una nobleza cortesana, que reúne el conocimiento de las artes y las letras. La burguesía se enriquece y adquiere importancia social gracias al desarrollo de las actividades comerciales. No obstante, en Castilla esta clase social se estanca como consecuencia de la derrota de los comuneros (clases urbanas y campesinas, afectadas por una crisis económica); en cambio, la mesta, asociación de los grandes ganaderos, goza de grandes privilegios.
Asimismo, la expulsión de los judíos del territorio español debilita la economía del reino. Y pese a un cierto florecimiento durante la primera mitad del siglo XVI, el endeudamiento de la monarquía es muy grave y afecta, primordialmente, a las clases populares, empobrecidas a causa de las guerras, los impuestos, y el éxodo del campo a la ciudad.
La sociedad, con abundantes religiones, de la Edad Media da paso a otra basada en el predominio del catolicismo. Musulmanes y judíos son perseguidos y obligados a abrazar la religión católica. Los convertidos reciben el nombre de cristianos nuevos o conversos. El humanista Erasmo de Rótterdam es el impulsor de una nueva religiosidad, más personal, auténtica e individualista, y en la que se concede menos importancia a las ceremonias tradicionales. Algunas de las ideas de Erasmo fueron el anticipo de la Reforma protestante de Lutero, que originó la ruptura de la unidad cristiana y apartó de la Iglesia católica a países como Inglaterra, Alemania, Suiza y Países Bajos. La Contrarreforma católica, iniciada en el Concilio de Trento (1545-1563) y apoyada firmemente por la monarquía española, no impidió la consolidación del protestantismo.

CONTEXTO DE LA OBRA

CONTEXTO HISTÓRICO Y CULTURAL
Con el siglo XV se inicia la Edad Moderna (siglos XV al XVIII), y se forman los grandes estados modernos: Francia, Inglaterra y España. En ésta se comienza a sentir el humanismo, una corriente de pensamiento y un movimiento literario surgido en el siglo XIV en Italia, y que sitúa al hombre como centro del saber. Se recupera la cultura clásica, que es tomada como modelo y fuente de inspiración. En el siglo XVI, la influencia de la cultura renacentista (que marcó el inicio de la civilización moderna), la crisis religiosa generada por la Reforma protestante y los intercambios comerciales debidos a los descubrimientos geográficos transforman la sociedad española y europea.

EL AUTOR


MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

Miguel de Cervantes Saavedra, cuarto hijo de los siete que tuvieron el cirujano Rodrigo Cervantes y Leonor de Cortinas, nació en Alcalá de Henares en el año 1547. No se sabe a ciencia cierta dónde transcurrió su infancia y adolescencia, si acaso en Sevilla o Alcalá, pues las primeras noticias se refieren a sus estudios en Madrid. A los veintidós años se embarca para Italia acompañado del cardenal Acquaviva y en 1571 interviene heroicamente en la batalla de Lepanto recibiendo heridas en el pecho y la mano izquierda, de las que se enorgullecerá hasta su vejez. Su condición de soldado le lleva a tomar parte en otras expediciones militares, hasta que, regresando a España, es apresado, junto con un hermano suyo, por los piratas berberiscos. Comienza así un periodo de duro cautiverio en Argel, que se prolonga más de cinco años. Cervantes intenta evadirse cuatro veces, poniéndose en peligro por salvar a sus compañeros, y al fin es rescatado por los Padres Trinitarios, cuando estaba a punto de ser conducido a Constantinopla. Tiene entonces treinta y tres años. Hasta aquí su época heroica; de ahora en adelante una vida gris llena de decepciones.Se instala en Madrid y al cabo de algún tiempo se casa con una joven de Esquivias, Catalina de Salazar y Palacios.Publica su primera obra, La Galatea, y, abandonando el pueblo de su mujer, se dedica a recoger víveres para la Invencible. Viaja por diversas ciudades de Andalucía en el desempeño de su cargo y es encarcelado dos veces en Sevilla, una de ellas al quebrar el banquero en cuyas manos había depositado Cervantes los impuestos que cobraba de Hacienda, y otra al no poder pagar a ésta ciertos atrasos.Por fin le vemos en Valladolid. Tiene ahora cincuenta y siete años. Ha terminado su esforzado ir y venir por las ciudades españolas, pero no sus desgracias. El asesinato de un caballero, cometido frente a su casa, da lugar a un nuevo proceso, aunque nada puede probarse contra él. Los últimos años de su vida los pasará en Madrid. Acaba de publicar la primera parte del Quijote y escribe incansablemente. Todavía pretende volver a Italia acompañando al conde Lemos, pero no lo consigue y, a raíz de esto, va dando rápidamente a la imprenta sus últimas obras: Las Novelas Ejemplares, el Viaje al Parnaso, el teatro y la segunda parte del Quijote.La muerte le sorprende el 23 de abril de 1616, pocos días después de haber escrito la dedicatoria del Persiles.

PERSONAJES


Don Quijote :constituye el modelo del hombre noble, idealista y bondadoso, pero enajenado en todo lo referente al mundo caballeresco a causa de sus lecturas. La locura de don Quijote muestra aspectos o fases diferentes. En la primera salida don Quijote deforma la realidad, la ve como caballeresca, y además sufre un desdoblamiento de personalidad. En la segunda salida no hay desdoblamiento de personalidad, pero don Quijote transforma la realidad que, en su mente, se convierte en caballeresca. En esta parte de la novela no ocurre nada inverosímil ni extraño, la fantasía está en la mente del protagonista. En la tercera salida el protagonista ve la realidad tal como es, pero los otros personajes le engañan y le convencen de que no ve el mundo caballeresco a causa de los encantamientos.


Sancho Panza: representa al hombre llano, con una enorme sabiduría popular, práctico y materialista. Pero al mismo tiempo es crédulo y, a lo largo de la obra, sufre un proceso de quijotización; por eso propone a su amo, ya moribundo, imitar el estilo de vida de los pastores literarios. Uno de los mayores aciertos del Quijote es el lenguaje de Sancho Panza: un lenguaje vivo, popular y enriquecido con numerosos refranes.

ESTRUCTURA


En el Quijote de 1605, la primera salida se produce en el mes de julio y dos meses más tarde regresa a su aldea. Sale por el Campo de Montiel, coge rumbo a Sierra Morena y termina en la venta de Juan Palomeque. Esta primera parte comienza con la conocida frase: En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme. Recientes investigaciones apuntan a que aquel lugar del cual “no se quiere acordar” Miguel de Cervantes, es Villanueva de los Infantes. Es una población de la provincia de Ciudad Real.
En el segundo Quijote el tiempo transcurrido entre la vuelta a su aldea y la siguiente salida, que es la que abre la segunda parte de esta obra, ha transcurrido tan sólo un mes. En esta segunda obra, Don Quijote sale de su aldea con dirección al Toboso. Más tarde se encamina a Zaragoza y finalmente se dirige a Barcelona donde es derrotado y vuelve su aldea. En su aldea fallece.


Género Literario y Subgénero.


El género de esta obra es prosa narrativa. Y el subgénero es Novela Caballeresca. Don Quijote de la Mancha es una sátira a los Libros de Caballerias.
Resumen de los hechos.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605):
Esta primera parte comienza con la decisión de Alonso Quijano de convertirse en caballero andante. Busca un caballo, al cual le pone Rocinante de nombre. Busca también una dama para que sea su amada, y la llama Dulcinea del Toboso y por último se busca un nombre para él mismo: Don Quijote de la Mancha. En su primera salida le ocurre la aventura del amo que estaba castigando a su esclavo por haberle perdido una oveja. Pero sin duda lo más interesante de esta salida es cuando un ventero, al cual Don Quijote lo tenia como Rey, le arma caballero. Cuando regresa a su casa, le ofrece a un labrador vecino suyo que sea su escudero poniéndole como recompensa ser gobernador de una ínsula. Sancho, que así se llama, acepta. En la segunda salida, se encuentran unos molinos de viento: Don Quijote pensándose que son gigantes lucha contra ellos. Esta la aventura más famosa de esta obra. Más adelante, buscando un lugar para pasar la noche, encuentran otra venta. A mitad noche entra una sirvienta que tenia una cita con un huésped. Don Quijote comenzó a alabarla, a pesar de que era enormemente fea. Al salir de la venta, vieron que salían dos enormes humaredas, Don Quijote pensó que eran ejércitos enfrentándose. Pero cuando se acercaron se dieron cuenta de que sólo eran rebaños de ovejas. Los pastores arremeten contra ellos tirándoles piedras. Don Quijote intenta recuperar el “yelmo de Mambrino”. Se abalanza sobre un pobre hombre para quitarle el yelmo. A continuación, se encuentras con unos presos que van a las galeras de esclavos. Don Quijote preguntó uno a uno por qué estaban presos. Al verlo injusto, comienza la batalla entre Don Quijote y los galeotes contra los comisarios. Don Quijote les pide que vayan a ver a Dulcinea y le cuenten lo que ha hecho por ellos. Los galeotes además de negarse, los apedrean y los dejan casi desnudos. Don Quijote le pide a Sancho que vaya a ver a Dulcinea y le cuente todo lo que él está haciendo por ella. Cuando Sancho regresó del Toboso, le contó la falsa conversación que mantuvo con Dulcinea.
Para finalizar la primera parte, Don Quijote arremete contra personas de una procesión. Nuestro protagonista acabó tirado en el suelo. Y le dijo a su escudero que deberían volver a casa y esperar un poco hasta la siguiente salida.
El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha (1615):
Sancho le cuenta a Don Quijote que había visto impresa la historia de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Don Quijote y Sancho en su tercera salida, van al Toboso al buscar el palacio de Dulcinea. Don Quijote se da cuenta de que no conoce a Dulcinea, que sólo estaba enamorado de ella por la fama que tenía. Sancho convence a Don Quijote para que espere hasta que él la encuentre. Sancho sabía que no iba a encontrar a Dulcinea. Asi que ve pasar a tres labradoras sobre tres borricos. Sancho las encantó para que su amo se creyera que eran Dulcinea y sus doncellas. Pero no funcionó. Camino a Zaragoza, Don Quijote conoce al Caballero del Bosque. Sancho y el escudero de éste se hacen amigos. El Caballero del Bosque afirma que ha vencido a Don Quijote de la Mancha. Se baten en duelo. Cuando Don Quijote lo derrotó, descubrió que era el bachiller Sansón Carrasco y el escudero era un vecino de la aldea. Don Quijote le obligó a ir al Toboso a decirle a Dulcinea que no había vencido a Don Quijote, sino a un caballero que se le parecía. Más adelante, Sancho y Don Quijote acompañados de un estudiante fueron a la cueva de Montesinos. Bajó Don Quijote y cuando regresó, comenzó a contar historias que Sancho no se creía.
Don Quijote hace gobernador de la ínsula a Sancho. En esa ínsula había un médico que no le dejaba comer de nada. Una noche le despertaron y le dijeron que se armara porque estaban invadiendo la ínsula (que era una batalla fingida) Sancho estaba cansado y decidió que no había nacido para ser gobernador. Y regresa con su amo. Don Quijote y Sancho deciden cambiar de rumbo y no ir a Zaragoza. Van dirección Barcelona. Don Quijote y su escudero son famosos por sus historias. En casa de Don Antonio, les enseñan un busto que habla (porque esta conectado a un tubo por el que hablaba el sobrino de Don Antonio). Un día Don Quijote conoce al caballero de la Blanca Luna, éste le dice que está buscando a Don Quijote para que confiese que su dama es más bella que su Dulcinea. Este caballero le reta a duelo, en el cual Don Quijote pierde. Así que dijo que se retiraría de la Caballería un año. Don Antonio descubre que El Caballero de la Blanca Luna Es en realidad el bachiller Sansón Carrasco que quiere que Don Quijote vuelva a la aldea.
Una vez en casa, llegó el médico a ver a Don Quijote y le dijo que no le quedaba mucho tiempo de vida. Don Quijote llamó a sus amigos y les dijo que volvía a ser Alonso Quijano. Hizo el testamento y criticó el libro de Avellaneda por las falsedades que cuenta. Le dijo a su sobrina que no se casara con un hombre al cual le gustaran los libros de caballerías, pues se volvería loco. Y así, Don Quijote falleció.

EL QUIJOTE

El Quijote narra la historia de un hidalgo manchego, de unos cincuenta años, que se vuelve loco por leer muchos libros de caballerías. El protagonista llega a creer que las narraciones caballerescas relatan sucesos reales, y decide salir de su aldea en busca de aventuras similares a las de sus héroes literarios con el objetivo de<>. En su mente, confunde la realidad y la literatura: así, la venta de un camino le parecerá un castillo; los molinos serán gigantes, y los rebaños se transformarán en ejércitos de conocidos caballeros.
*Estructura. El quijote se publicó en dos partes: la primera, escrita en 1605, y la segunda, en 1615.
· La primera parte del Quijote relata dos salidas o viajes del protagonista. La primera salida, muy breve (capítulos 1-6), es una pieza casi autónoma. Narra que Alonso Quijano, coge a su viejo caballo, Rocinante, arregla unas viejas armas de sus antepasados y sale en busca de aventuras. En la segunda salida se busca un escudero, el vecino labrador Sancho Panza, a quien convence tras hacerle múltiples promesas.